Iniciamos preguntado ¿Cuál es la relación existente entre el aprendizaje y el desarrollo de competencias?
Para dar comienzo Vargas problematiza el tema a partir de las nuevas exigencias educativas: Desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad.
Comenzando por entender el significado de competencia situado en la realidad Pérrenoud define una competencia como una “capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación. Él considera que los conocimientos “son representaciones de la realidad, que hemos construido y recopilado de acuerdo a nuestra experiencia y a nuestra formación, y por ello establece también qué competencia es la “capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.
Al hablar de las competencias en el contexto nos encontramos con que las competencias académicas difieren de las operativas, siendo estas últimas las que han venido a desplazar a las primeras ya que el interés de la sociedad se inclina hacia formas de conocimiento que tienen un valor de uso en el mercado del trabajo, sin embargo sean unas u otras se ha llegado a la conclusión de que las competencias se desarrollan gracias a la existencia de unos previos (conocimientos previos), de una estructura cognitiva que los moviliza y una situación problemática que desencadena el proceso una vez que el sujeto ha elegido, resolver la situación a la que se enfrenta(aprendizaje situado). En el marco constructivista de Piaget, ello constituye un sistema que llama las invariantes funcionales.
Al tomar en cuenta los tres pasos requeridos para el desarrollo de competencias debemos recordar que:
*los conocimientos previos difieren en cada alumno y depende de los intereses de éste.
* situar el aprendizaje, implica favorecer el descubrimiento, por parte del estudiante, de su verdadero interés por aprender algo.
* Situar el aprendizaje únicamente en los términos que el desarrollo de las competencias demanda, pareciera promover profesionales capaces del “qué hacer” y del “cómo hacerlo”, dejando preocupantemente fuera de la formación el “con quién” y el “para qué” hacer las cosas.
*el interés por el aprendizaje refiere a una dimensión social y ética.
Por último y en conclusión podemos decir que sin lugar a duda requerimos de lograr una educación de humanidad en la cual el alumno no sólo demuestre el saber y el saber hacer, sino también el saber ser y el saber convivir.
Para dar comienzo Vargas problematiza el tema a partir de las nuevas exigencias educativas: Desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad.
Comenzando por entender el significado de competencia situado en la realidad Pérrenoud define una competencia como una “capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación. Él considera que los conocimientos “son representaciones de la realidad, que hemos construido y recopilado de acuerdo a nuestra experiencia y a nuestra formación, y por ello establece también qué competencia es la “capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.
Al hablar de las competencias en el contexto nos encontramos con que las competencias académicas difieren de las operativas, siendo estas últimas las que han venido a desplazar a las primeras ya que el interés de la sociedad se inclina hacia formas de conocimiento que tienen un valor de uso en el mercado del trabajo, sin embargo sean unas u otras se ha llegado a la conclusión de que las competencias se desarrollan gracias a la existencia de unos previos (conocimientos previos), de una estructura cognitiva que los moviliza y una situación problemática que desencadena el proceso una vez que el sujeto ha elegido, resolver la situación a la que se enfrenta(aprendizaje situado). En el marco constructivista de Piaget, ello constituye un sistema que llama las invariantes funcionales.
Al tomar en cuenta los tres pasos requeridos para el desarrollo de competencias debemos recordar que:
*los conocimientos previos difieren en cada alumno y depende de los intereses de éste.
* situar el aprendizaje, implica favorecer el descubrimiento, por parte del estudiante, de su verdadero interés por aprender algo.
* Situar el aprendizaje únicamente en los términos que el desarrollo de las competencias demanda, pareciera promover profesionales capaces del “qué hacer” y del “cómo hacerlo”, dejando preocupantemente fuera de la formación el “con quién” y el “para qué” hacer las cosas.
*el interés por el aprendizaje refiere a una dimensión social y ética.
Por último y en conclusión podemos decir que sin lugar a duda requerimos de lograr una educación de humanidad en la cual el alumno no sólo demuestre el saber y el saber hacer, sino también el saber ser y el saber convivir.
raguirre_aprendizaje y el desarrollo de competencias
Al igual que usted considero que es de grn importancia hacer que los jóvenes aprendan a ser y a convivir, ya que en los modelos anteriores no se les daba mucha importancia a esta parte de la educaciòn, lo cual implica un gran reto para nosotros ya que muchos jóvenes traen muy pocos valores, lo cual les impide muchas veces el saber convivir.
ResponderEliminarSaludos.
Hola Rosalinda
ResponderEliminarCoincido plenamente contigo sobre tu conclusión hoy en día en general los jóvenes tienden a ser muy individualistas, no saben trabajar en equipo y en armonía, hay que trabajar mucho con ellos fomentándoles valores ya que considero en parte que ellos no son los culpables de su comportamiento sino que son producto de la sociedad que estamos viviendo.
saludos y muy buen trabajo.